La proeza de ser joven y vivir solo
El alquiler aparece como una de las pocas alternativas a la emancipación
(ELPAIS.com LL. PELLICER/C. SÁNCHEZ-SILVA - Madrid - 11/01/2008)
Las más de 300.000 descargas de solicitudes de ayudas al alquiler que en una semana ha recibido el Ministerio de Vivienda dan fe de las dificultades de los jóvenes para acceder a un piso. En especial los de la horquilla de edad e ingresos que prevé el departamento que dirige Carme Chacón, entre 22 y 30 años y con un salario bruto anual de menos de 22.000 euros.
Según los cálculos del Gobierno central, unos 360.000 jóvenes españoles se encuentran en estas circunstancias y, por tanto, tendrán derecho a la subvención a la renta de 210 euros mensuales. De momento, la Comunidad de Madrid está tramitando 4.323 solicitudes, las que se han presentado entre el 2 y el 9 de enero.
Ante el alud de interesados por la ayuda, Chacón ya ha aclarado que "no hay límite de tiempo para presentar la solicitud y que los jóvenes pueden hacerlo cuando más les convenga" y ha recordado que no existe un límite en la concesión de ayudas. "Si lo piden el doble [de los previstos], serán el doble de ayudas", afirmó la ministra, quien añadió además que las primeras subvenciones empezarán a percibirse por parte de los jóvenes en febrero.
De entrada, los precios de la vivienda se han disparado en los últimos diez años, a un ritmo muy superior al que lo han hecho los salarios. Según un estudio de Adecco, en términos reales (descontada la inflación) los sueldos han crecido un 1,4% desde 1997, sobre todo por la caída de la productividad.
En cambio, la vivienda en los últimos siete ejercicios se ha encarecido más del 120%. Esta diferencia explica por qué si en 1977 podía emanciparse algo más del 40% de la población, ahora sólo hace poco más del 30%, según el Consejo Económico y Social.
Emancipación imposible
De la misma forma se pronuncia el Observatorio Joven de Vivienda (Objovi) del Consejo de Juventud de España: si un joven no se emancipa o no compra un piso es, simplemente, porque no cobra lo suficiente. Según su último informe, un joven español necesitaría unos ingresos mínimos anuales de 36.678,27 euros para adquirir una vivienda en el mercado libre, cuando el salario medio real es de 16.225,46 euros. Es decir, debería cobrar un 126% más.
En la Comunidad de Madrid una persona de hasta 35 años, debe reservar el 82,1% de su salario para hacer frente a las cuotas de una hipoteca media, frente al 67,8% del sueldo que tiene que destinar un joven en el conjunto de España. En Barcelona el esfuerzo llega al 82%. El endeudamiento para un madrileño de entre 18 y 24 años, sostiene el Objovi, llegaría a ser "totalmente imposible", puesto que debería entregar el 107,8% de sus ingresos.
Hay consenso, también entre la mayoría de las entidades financieras, en que "el precio máximo tolerable" para sufragar una vivienda ?sin poner en riesgo financiero la economía personal o familiar? se sitúa entre el 30% y el 35% de los ingresos anuales.
Pues bien, para un joven madrileño con un salario medio (19.507 euros) este límite está en los 109.269 euros, mientras que para una pareja de entre 18 y 35 años está en 192.778 euros. Atendiendo a los datos de Sociedad de Tasación, un joven, tanto si vive solo como en pareja, ya puede quitarse de la cabeza la obra nueva. En las provincias de Madrid y Barcelona, un piso de 80 metros cuadrados le costaría cerca de 214.800 y 363.000 euros, respectivamente. Si fuese en la capital española ese importe subiría hasta 317.680 euros. La vivienda de compra es, pues, casi privativa para un joven que quiera emanciparse.
Este diario ha buscado en los cinco principales portales inmobiliarios, incluido el de los agentes de la propiedad, cuál es la oferta de compra en las provincias de Madrid y Barcelona por estos precios y dónde está. En la capital española de los cinco portales, sólo tres tienen oferta tan asequible, eso sí, en el que menos pisos disponibles hay se cuentan 10 y en el que más 23, que llegan hasta 64 productos si se amplía la búsqueda a la comunidad madrileña. Claro que se trata de pisitos de 16 a, como mucho, 40 metros cuadrados de superficie, que en general son interiores, bajos o sótanos y, además de antiguos, no suelen tener ascensor.
En la práctica, los alquileres medios que se pagan en ambas ciudades se mueven entre 700 y 900 euros. Con lo que tampoco es fácil conseguir alquiler.
Un estímulo
A juicio el catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona, Antón Costas, que reconoce que al principio era pesimista respecto a las ayudas directas que ha puesto en marcha el Ministerio de Vivienda, que consideraba inflacionistas al trasladarlas directamente el propietario al inquilino, ahora las estima apropiadas porque el mercado ha cambiado de forma radical en los últimos meses y pueden contribuir a la emancipación de los jóvenes.
Para el representante de Grupo i también son acertadas y servirán para que esta fórmula de acceso a la vivienda que en España sigue siendo marginal gane peso, pero serán necesarias otras medidas para que realmente la mejora sea de envergadura, tales como crear un parque de pisos en alquiler, que incluya viviendas nuevas protegidas, ofrecer seguridad a los propietarios de casas de segunda mano para que las arrienden, etcétera.
Lo ideal, en opinión de los expertos, es que el parque español en arrendamiento pasara del exiguo 10% actual al 20%. Algo que podría conseguirse a medio plazo y que parece que es lo que están intentando los gobiernos centrales, autonómicos y locales, orientando sus políticas de vivienda hacia el alquiler, en lugar de hacia la compra. "Hay que potenciar el alquiler porque es el camino hacia la emancipación", sentencia Costas.
A la luz de los datos anteriores, nadie puede negar que independizarse es una tarea más que ardua, casi imposible. Se habla de un salario medio anual (para los que lleguen a él, que es más deplorable aún; de la precariedad laboral, ni hablemos).
Respecto a las opiniones vertidas por el catedrático D. Antón Costas, estoy totalmente de acuerdo con él. Desde mi punto de vista, los inquilinos sólo sirven como catalizador de las ayudas a los propietarios, ya que empiezan a ser latetes las subidas de los precios de los alquileres. Algunos propietarios tienen una desfachatez inconmensurable.
Otro tema es la cuantía y requisitos de la ayuda a la vivienda. Manda eggs....
En definitiva, mi madre tendrá que aguantarme algún tiempo más, teniendo en cuenta que no hay visos de que la situación mejore. Es más, me temo que entraremos en una etapa de recesión y los salarios no subirán ni un ápice; mientras, los precios subieeeendo (como diría mi amigo, el de Intereconomía....).
Una de dos, cambiamos de mentalidad y nos "mimetizamos", más si cabe con los americanos, con la consecuente intensa competitividad desde el colegio o, espabilamos y dejamos de ser unos borregos, reaccionando ante lo que nos está tocando vivir. Iré buscando contactos en EE.UU....
Porca miseria.....
viernes, 11 de enero de 2008
jueves, 11 de octubre de 2007
¿Quién se ocupará de la música de "Anatomía de Grey"....?
Nunca saldré de mi asombro con respecto a la música de la serie "Anatomía de Grey".Gracias a la cuarta temporada de esta serie, he hecho un descubrimiento musical más. No es el primero y, algo me dice que, tampoco será el último.
Se trata del grupo "The cinematic orchestra". Formado por siete integrantes y procedentes de UK. Interpretan trip-hop (conocido como "El sonido de Bristol"), una mezcla entre hip hop, reggae. jazz, soul y música electrónica downtempo. Es un género más reconocible por el uso de "down-beats", acordes de jazz, samples psicodélicos, usualmente acompañados de una voz femenina. Morcheeba quizás sea el más identificable pero existen otros grupos que pertenecen a este género. Entre otros: Esthero, Björk, Faithless, Hooverphonics, Goldfrapp, Massive Attack, Moloko, Air.
En concreto, la canción que ha hecho que me interese por este grupo es "To build a home", del álbum "Me Fleur"(2007).
Ventanas de Manhattan
No hay mal que por bien no venga. Por lo menos, eso dice el refrán.Llevo unos días con un "trancazo" de "acuéstate y no te menees". Nunca mejor dicho. En vez de mejorar con los días, va a peor. Al menos, me está sirviendo para retomar mis lecturas y mis búsquedas por la red.
Anoche acabé "Ventanas de Manhattan", regalo de cumpleaños de mi amiga Julia. Sin lugar a dudas, Antonio Muñoz Molina se ha convertido en uno de mis escritores favoritos. Posee ese estilo narrativo que tanto me gusta y que, en algunas ocasiones, he "intentado" practicar. Como es obvio, me queda mucho que aprender pero sería el estilo en el que me sentiría más cómoda.
Digamos que los "gringos" nunca fueron santo de mi devoción pero Nueva York siempre me ha llamado mucho la atención. Es un gran hervidero de cultura. No voy a entrar en ningún debate acerca de qué país o continente ostenta el mayor rango en materia cultural. Pero, es de justicia reconocer su papel.
Sus 385 páginas invitan a sumergirse en un curioso cuaderno de viajes. Una narración autobiográfica que recorre lo típico y lo atípico de la Gran Manzana. Tal vez, su casi obsesión por recoger en su "perro fiel de mi alma", como él llama a su cuaderno, donde escribe con su rotulador negro de punta fina, como una pluma "ligera más que el viento", reconociendo que no es posible plasmar la realidad tan veloz y de igual forma que lo puede hacer un pintor, su composición esté llena de subordinadas y adjetivaciones. Es su estilo. Su manera de describir, con el más mínimo detalle, todo aquello que observa. Parece que estás paseando y viendo la ciudad a través de sus ojos. Existen personas a las que le resulta tedioso. No les recomiendo, en ese caso, a Nabokov. Otro genio de la literatura.
Muñoz Molina no es el primero que, fascinado por esta ciudad, plasma su visión en sus escritos. Ya lo hicieron Juan Ramón Jiménez, Vladimir Maiakovski, Federico García Lorca, Paul Morand o José Hierro.
En definitiva, para aquellos a los que les gusta este estilo literario, las grandes ciudades para perderse en ellas y conocerlas con largas caminatas, el jazz, el arte y la cultura en general, esta es una magnífica forma de disfrutar.
jueves, 20 de septiembre de 2007
Curso nuevo, 'curro' nuevo
Curso nuevo, 'curro' nuevo: "Curso nuevo, 'curro' nuevo El otoño supone uno de los momentos más activos para el mercado laboral con un incremento de ofertas y de candidatos "
"Durante todo el año somos como ratones en una rueda que para en vacaciones. Entonces tenemos tiempo para pensar a dónde nos lleva, si queremos seguir girando o cambiar de rueda". La gráfica reflexión de Ignacio Bueno, socio de la consultora Bethencourt, resume los pensamientos de muchos de los que deciden buscar un nuevo trabajo al regresar de vacaciones. A la vez, en otoño las empresas se plantean sus necesidades de cara al siguiente año y muchos jóvenes empiezan a buscar su primer hueco. El mercado se reactiva a uno y otro lado y los movimientos aumentan.
"El mercado laboral en España está muy marcado por la estacionalidad. Existen dos grandes momentos para buscar empleo: otoño y enero", afirma Juan Antonio Esteban, director del portal InfoJobs.net, donde prevén que en este mes más de 4.250 personas dejen cada día su currículum. En porcentajes, la llegada de septiembre supone un incremento del 54% de las altas de los servicios de búsqueda de empleo en este canal.
Desde Adecco constatan también la reactivación del mercado en estos meses en los que la contratación suele subir en torno a un 15% más que la media del resto del año. El perfil del buscador y del buscado en esta época es, además, más 'senior', tanto en formación como en edad. A este perfil, se suma, según Infojobs.net, el del joven "con ganas de introducirse en el mundo laboral".
Per Kronholm, director de Adecco Finance & Legal, reconoce que aún es pronto determinar los porcentajes exactos en los que se moverá este otoño, pero tiene claro que el mercado se reactiva en todos los niveles. En los empleos que requieren menor cualificación, en los puestos medios y también en los perfiles profesionales 'más altos'. Las novedades del curso, según Kronholm son las búsquedas a través de redes sociales.
Los más buscados
En el primer grupo, desde Adecco destacan el aumento de la demanda de trabajadores en el sector de la hostelería, que sube por la reactivación de los negocios en ciudades como Madrid y Barcelona. Así, camareros de piso, cocineros y recepcionistas están entre los perfiles más demandados en los meses de septiembre y octubre.
Dentro de los segundos el 'top' de los más buscados está en el sector sanitario con una elevada demanda de médicos y enfermeras, un área que ya viene presentando esta tendencia durante todo el año. En el área tecnológica, Kronholm señala a los responsables de informática para empresas y programadores, entre otros. En el sector comercial y de comunicación, entre los más buscados están los delegados y técnicos comerciales y los especialistas de marketing y comunicación con conocimientos de Internet. En el financiero y legal, desde Adecco mencionan la alta demanda de auditores y contables.
Cazatalentos de alto nivel
Y los jefes también se mueven. "Tenemos mucho actividad en esta época. Se 'activa' gente que ya está trabajando y que quiere mejorar posiciones", explica Mónica Pérez Hurtado, de Bao & Partners, empresa especializada en búsqueda de directivos. "Algunos dejan ya el proceso encauzado antes del verano, pero hay otros que empiezan a moverse a la vuelta de vacaciones. Las empresas abren bastantes procesos y recibimos muchas candidaturas".
Pérez, que señala entre los puestos más demandados los relacionados con consultoría y nuevas tecnologías, hace una excepción a estos movimientos: el sector financiero. "Cobran el bono- la retribución variable que llevan en sus contratos- a final de año y no es buena época para negociar un cambio en las mejores condiciones. Aunque siempre hay excepciones, añade, "cada candidatura y cada proceso son distintos".
"No me voy por dinero"
Pero, ¿qué hace a unos y a otros querer cambiar de trabajo? Para Ignacio Bueno, de Bethencourt, las razones de un trabajador para decidir cambiar de aires van más allá del sueldo. Lo que denomina el 'salario emocional'. "Una vez que el trabajador tiene una retribución económica 'razonable' cambia por otros motivos: falta de posibilidades de desarrollo dentro de la empresa, no sentirse parte del proyecto o no tener un ambiente laboral sano".
Todos estos factores, explica Bueno, son en la actualidad decisivos a la hora de cambiar de empleo. "Antes se buscaba una empresa con 'marca', para toda la vida, que te aportara seguridad y un buen salario. Ahora se busca más flexibilidad, más posibilidades de conciliar y, sobre todo, nuevos retos intelectuales".
¿Y qué hacer para conseguir atrapar a los empleados? Para Bueno las claves están en una buena política de comunicación y en ofrecer un plan de desarrollo dentro de la compañía. "Es esencial que todos conozcan la estrategia, la visión de la empresa, que se sientan parte de ella", añade Bueno. Además, es clave que se diseñe una 'hoja de ruta' para cada trabajador que se adapte a sus necesidades, a sus aptitudes y que lo haga sentir parte del proyecto. Y que, concluye Bueno, los jefes "intenten crear un ambiente laboral sano y reconozcan el trabajo de la gente".
"Durante todo el año somos como ratones en una rueda que para en vacaciones. Entonces tenemos tiempo para pensar a dónde nos lleva, si queremos seguir girando o cambiar de rueda". La gráfica reflexión de Ignacio Bueno, socio de la consultora Bethencourt, resume los pensamientos de muchos de los que deciden buscar un nuevo trabajo al regresar de vacaciones. A la vez, en otoño las empresas se plantean sus necesidades de cara al siguiente año y muchos jóvenes empiezan a buscar su primer hueco. El mercado se reactiva a uno y otro lado y los movimientos aumentan.
"El mercado laboral en España está muy marcado por la estacionalidad. Existen dos grandes momentos para buscar empleo: otoño y enero", afirma Juan Antonio Esteban, director del portal InfoJobs.net, donde prevén que en este mes más de 4.250 personas dejen cada día su currículum. En porcentajes, la llegada de septiembre supone un incremento del 54% de las altas de los servicios de búsqueda de empleo en este canal.
Desde Adecco constatan también la reactivación del mercado en estos meses en los que la contratación suele subir en torno a un 15% más que la media del resto del año. El perfil del buscador y del buscado en esta época es, además, más 'senior', tanto en formación como en edad. A este perfil, se suma, según Infojobs.net, el del joven "con ganas de introducirse en el mundo laboral".
Per Kronholm, director de Adecco Finance & Legal, reconoce que aún es pronto determinar los porcentajes exactos en los que se moverá este otoño, pero tiene claro que el mercado se reactiva en todos los niveles. En los empleos que requieren menor cualificación, en los puestos medios y también en los perfiles profesionales 'más altos'. Las novedades del curso, según Kronholm son las búsquedas a través de redes sociales.
Los más buscados
En el primer grupo, desde Adecco destacan el aumento de la demanda de trabajadores en el sector de la hostelería, que sube por la reactivación de los negocios en ciudades como Madrid y Barcelona. Así, camareros de piso, cocineros y recepcionistas están entre los perfiles más demandados en los meses de septiembre y octubre.
Dentro de los segundos el 'top' de los más buscados está en el sector sanitario con una elevada demanda de médicos y enfermeras, un área que ya viene presentando esta tendencia durante todo el año. En el área tecnológica, Kronholm señala a los responsables de informática para empresas y programadores, entre otros. En el sector comercial y de comunicación, entre los más buscados están los delegados y técnicos comerciales y los especialistas de marketing y comunicación con conocimientos de Internet. En el financiero y legal, desde Adecco mencionan la alta demanda de auditores y contables.
Cazatalentos de alto nivel
Y los jefes también se mueven. "Tenemos mucho actividad en esta época. Se 'activa' gente que ya está trabajando y que quiere mejorar posiciones", explica Mónica Pérez Hurtado, de Bao & Partners, empresa especializada en búsqueda de directivos. "Algunos dejan ya el proceso encauzado antes del verano, pero hay otros que empiezan a moverse a la vuelta de vacaciones. Las empresas abren bastantes procesos y recibimos muchas candidaturas".
Pérez, que señala entre los puestos más demandados los relacionados con consultoría y nuevas tecnologías, hace una excepción a estos movimientos: el sector financiero. "Cobran el bono- la retribución variable que llevan en sus contratos- a final de año y no es buena época para negociar un cambio en las mejores condiciones. Aunque siempre hay excepciones, añade, "cada candidatura y cada proceso son distintos".
"No me voy por dinero"
Pero, ¿qué hace a unos y a otros querer cambiar de trabajo? Para Ignacio Bueno, de Bethencourt, las razones de un trabajador para decidir cambiar de aires van más allá del sueldo. Lo que denomina el 'salario emocional'. "Una vez que el trabajador tiene una retribución económica 'razonable' cambia por otros motivos: falta de posibilidades de desarrollo dentro de la empresa, no sentirse parte del proyecto o no tener un ambiente laboral sano".
Todos estos factores, explica Bueno, son en la actualidad decisivos a la hora de cambiar de empleo. "Antes se buscaba una empresa con 'marca', para toda la vida, que te aportara seguridad y un buen salario. Ahora se busca más flexibilidad, más posibilidades de conciliar y, sobre todo, nuevos retos intelectuales".
¿Y qué hacer para conseguir atrapar a los empleados? Para Bueno las claves están en una buena política de comunicación y en ofrecer un plan de desarrollo dentro de la compañía. "Es esencial que todos conozcan la estrategia, la visión de la empresa, que se sientan parte de ella", añade Bueno. Además, es clave que se diseñe una 'hoja de ruta' para cada trabajador que se adapte a sus necesidades, a sus aptitudes y que lo haga sentir parte del proyecto. Y que, concluye Bueno, los jefes "intenten crear un ambiente laboral sano y reconozcan el trabajo de la gente".